#Conozcamos a Vicky Silva de Alumbra Creando

Vicky Silva es actriz y narradora oral, nacida en Valparaíso. Como intérprete se ha desarrollado en distintas disciplinas como el clown, la improvisación teatral y la máscara. En el 2007, cuando residía en México DF, comienza a vincularse con el arte de contar historias y con el vasto mundo editorial infantil y juvenil circulante en México. A su regreso a Chile, a Valparaíso en 2009, retoma el oficio de manera independiente e investiga en diversos soportes visuales para contar historias, utilizando objetos y muñecos. En 2012 fue beneficiara de un fondo de cultura para la creación y producción de “Cuento con faldón: Lágrimas de agua dulce”, aquí se conocieron como equipo creativo con Carolina Cornejo, diseñadora textil y Marcela Paz Silva, actriz y cantante, fundando la Compañía Alumbra Creando. A día de hoy siguen trabajando juntas. Este espectáculo les abrió las puertas, viajando a diversos festivales teatrales y de narración, ferias de libros tanto nacionales como internacionales. A la fecha tienen 4 faldones más y es reconocido como su sello creativo.

Entrevista: @Urdimbrediciones
Fotografías: Claudio Martínez Valenzuela

Si bien, no hemos tenido la suerte aún de ser espectadoras de tus narraciones, a través de la nube hemos conocido tu trabajo y nos hemos maravillado con él. ¿Cuándo y qué fue lo que te motivó a crear Alumbra Creando?

México abre universos para mí en muchas aristas: en lo textil, en la literatura infantil (el libro ilustrado), en el teatro infantil, y también me influye mucho su manera de ver la vida, sus ritos y tradiciones. Los 5 años que residí en México, marcan un antes y un después en mi biografía. Y Alumbra nace allí. Me enamoré de muchos libros álbumes, y soñé con crear una editorial artesanal, y de ahí nace el nombre Alumbra, la imagen era la de un niño alumbrando el camino para conocer la vida a través de las historias… quedó la idea.

Cuando 7 años después habíamos estrenado Cuento con faldón: Lágrimas de agua dulce”, y vimos que nuestra unión creativa con Carolina y Marce funcionaba – yo no estaba sola en el escenario, sino que siempre me acompañaría el trabajo de mis compañeras de creación – decidí darle el nombre a la compañía. Y justo había nacido mi hijo hacía un año, mi pareja de ese entonces Mena – pintor – hizo el logo que es nuestro hijito con una vela alumbrando el camino.

Pensando en tu experiencia de vida, ¿Cómo pasas de actriz a cuenta-cuentos-creadora…?

La llegada a la narración oral es accidental, una amiga me pidió que hiciera un reemplazo, lo hice y estrené con mucha gente en la 28 Feria Internacional Infantil y juvenil de la Ciudad de México, era mucho público, como 300 niños aproximadamente, al principio quise huir… pero después fue placentero, y la verdad es que de todos los estilos escénicos que he experimentado, el clown y éste son los que más me han gustado, por ser cercanos, coloquiales y lúdicos. Y así comencé a trabajar con editoriales, siempre referido a textos, promoviendo libros infantiles y juveniles, me fui nutriendo y conociendo a muchos autores, tipos de textos, ilustradores, muy alucinante, y aquí nace la idea que antes les conté de  mi propia editorial. También incursioné en escribir un par de textos para ñiñ@s en formato libro álbum, y finalmente uno lo publique en 2015: El Hotel Corazón con ilustraciones de Mentepaulatina.

¿Hubo alguna situación especial que te llevara por este camino, se relaciona con tu paso por México? ¿Hay algo que plantea un precedente en tu trabajo?

Alumbra Creando, como compañía de narración con textil, es la unión de dos mundos que me han acompañado desde siempre, las historias y lo textil. Mi familia, por parte de mamá, es numerosa y en cada encuentro se contaban historias, anécdotas y me encantaba escucharlas e imaginarlas. Esta parte de mi familia tiene muchas mujeres varias de ellas tejedoras, bordadoras, jugueteras, crecí en tiempo de dictadura en tardes de aprendizajes y observación junto a mi abuela, primero desenredando hilos hasta llegar a tejer. Siempre llevé ese saber, y de a poco lo desarrollaba, lo nutría y valoraba a cada quién que lo hacía como un acto maravilloso de las manos, un poder ancestral. Así, en México me vi rodeada de manos sabias que me enseñaron de telares y tradiciones, me maravillaba con cada encuentro, y pensaba cómo unirlo a mi cotidiano. Y en 2012, al mes de nacido mi hijo Jairo, en un estado de plenitud creativa, tuve la imagen del faldón, pensando en la falda como prenda que tiene un lugar afectivo con los niños, que te tiran la falda para llamar tu atención, me parecía un buen formato para colocar una historia. Entonces una amiga me presentó a Carolina para poder cumplir ese sueño. Postulamos al fondo, lo ganamos y desde ahí caminamos juntos texto y textil haciendo un verdadero entramado entre esto dos mundos.

¿Cuál ha sido tu relación con los libros? ¿Tienes algún personaje de la literatura infantil y juvenil al que le tengas especial cariño?

emil el pulpoMi relación con los libros ha sido toda una vuelta. De chica me encantaba el objeto libro, sus formas, tipografías, las ilustraciones, pero de leer… ¡ni hablar! Era lenta, me provocaba mucha frustración… y me cargaba que me obligaran a leer para el colegio. Mi mamá me leía los libros obligatorios y eso me encantaba, ¡súper fresca!. Recuerdo que el primer libro que yo leí fue El Diario de Ana Frank, que me hizo sensibilizarme con ella, me hizo viajar, me emocionó, y cuando algo te emociona, todo cambia, no se te olvida, guardas esa sensación.

De a poco fui tomándole gusto a la lectura, pero desde mi trinchera, en el fondo tengo alma de rebelde y no me gusta que impongan nada. Y es divertido, porque hoy parte de mi trabajo se desarrolla en el fomento lector, en apoyar ese camino en educadoras y en l@s niñ@s y jóvenes que asisten a las bibliotecas etc. Es más, este año estudiaré un Diplomado de Literatura Infantil y Juvenil en la USACH

Me gusta un personaje de Tomi Ungerer, Emil el pulpo, ¡me encanta! es entrañable. Y Godofredo, de un libro del mismo nombre de la autora mexicana Mónica Brozon, es un monstruo del refrigerador muy dulce y gracioso.

Desde que tienes una idea hasta que desarrollas el proyecto, ¿Sigues algún tipo de metodología o cada proyecto se va desarrollando a su manera? ¿Cómo se ha gestado el discurso narrativo entre los elementos textiles y la incorporación de objetos y/o muñecos a la hora de pensar las imágenes y personajes que componen tus historias? ¿Cómo vas definiendo el soporte y su extensión, y cómo estableces qué elementos escénicos (como el canto, los diálogos y lo sonoro) se incluirán en cada relato, para complementarlo y transformarlo en una experiencia?

Hemos ido desarrollando una metodología o un orden para trabajar. La idea nace de mi, de una historia que traigo hace tiempo en cabeza o un libro que me inspira. Primero lo comparto con Carolina, y juntas comenzamos a imaginar qué técnica textil podría contener este relato. Carolina propone una técnica, y juntas iniciamos una investigación textil, buscamos referentes, y de a poco vamos nutriendo este imaginario, definiendo posibilidades, texturas,  hasta elegir la paleta de colores a trabajar. Cada faldón se ha desarrollado con  una técnica textil particular.

Cuando el montaje es grande, Marce nos acompaña más, porque ayuda en la puesta en escena, juntas vamos encontrando  las sutilezas de la historia, las emociones, los lugares en que creemos debiera ir una canción, etc. Siempre utilizamos el canto, a mi me gusta cantar, creo que refresca y nos regresa al relato. Marce hace las canciones. Yo hago los muñecos y  tengo la dirección general, o sea la visión completa y el conocimiento del público. Todo debe dialogar y ser parte del todo, el relato, los escenarios, los muñecos y la voz. Así  se va armando, en general son procesos largos de 1 año, desde que nace la idea hasta que se estrena. Muy minucioso. Somos perfeccionistas y somos afortunadas también, trabajamos muy bien juntas y por separado, nos entendemos bien, cada una tiene su rol claro.

En cada montaje nos planteamos desafíos distintos, sin decirlo,  ninguna quiere repetir algo porque nos funcionó en otra ocasión. Siempre queremos hacer algo nuevo, que juegue con la sorpresa para todos, incluidas nosotras.

“Cuentos a la rueda” alberga dos relatos de pueblos originarios “Lamparitas rojas” y “Víspera de Carnaval”, donde el soporte –faldón con distintas capas textiles– va construyendo la historia ¿Cómo se estructuran los tiempos, los silencios, las voces y la manipulación e interacción de cada personaje y objeto al momento de narrar?

La manipulación, las voces, y la coordinación escénica es lo más difícil, es bien teatral el proceso creativo con ensayos largos, rigurosos, repeticiones de los momentos, de encontrar los ritmos, de expresar las emociones. Y todo esto se afina y se completa con las presentaciones. El público, con su tiempo y con su participación, me va ayudando a encontrar el tiempo de la historia. A mí me gusta que el público participe, eso me quedo del clown, el juego es lo que yo no domino, y lo que le da frescura al relato, lo que lo hace distinto y que finalmente hace que todos contemos la historia. Justo en el relato de “Lamparitas rojas” es cuando el público es más participativo: dice una frase, hace sonidos, canta, da ideas, es divertido y muy lúdico, y al final de la historia, la magia es de todos, todos ayudamos para que eso se logre, y todos quedamos con el corazón lleno.

Cuentos de la Rueda

 “El faldón de Violeta, la vida debajo de un vestido” narra escenas de la vida de Violeta Parra a través de arpilleras bordadas, escenas que vas colgando como si fuesen láminas –como los cuentos de cordel– que terminan expuestas al finalizar la obra para que sean observadas con detención; además de tu vestuario que en sí mismo es una parte importante de la narración, pues contiene espacios que conservan la magia y guardan pequeños elementos que aportan distintos niveles de lectura. ¿De dónde surge este relato y cuánto tiempo les tomó desarrollarlo desde la idea hasta su puesta en escena?

La idea nace en junio del 2016, quisimos postular un fondo de cultura en el que se abrió una línea para la celebración de los 100 años de Violeta. Yo soy gran admiradora de Violeta como creadora, como folklorista y como mujer, sus arpilleras son un tesoro invaluable, pensar en bordar esa extensión, hay que tener mucha vehemencia. Por esto, no quería quedar ausente de la celebración, quería rendirle un homenaje y promover su historia desde mi quehacer. Traía la idea, postulamos, no lo ganamos. Yo pensaba que iba a quedar bonito, que igual debíamos hacerlo. Con toda mi necedad por delante, comencé el 2017 leyendo biografías bordando arpilleras e imaginando el montaje. Y conversando con Carolina, ella hace tiempo quería estudiar tintes naturales y eco-print, pensamos que era buena idea que ella postulara a una residencia, aprendiera la técnica, y que creara telas para el vestuario en su residencia. Ganó el proyecto y se fue a aprender tintorería natural a Valdivia. Carolina creía que los tintes naturales eran cercanos a la naturaleza de Violeta que venía de la tierra, pintar con cascara de cebolla, con maqui y era representativo de su universo. Yo me quede bordando y recopilando historias, cuando ella volvía cambiamos opiniones e íbamos avanzando en el imaginario, estructurando el relato, escogiendo canciones. Ese fue un año difícil, con poco dinero y poco trabajo, así es que fue bien parecido a la vida de Violeta, muy comunitario, compartiendo la comida, lo que teníamos, muy cercanas. Marce nos hizo una bella canción de cuando violeta llega a Paris. Y un día que viaje con todo a Santiago, donde vive Marce, a mostrarle la narración y afinar detalles. Vendimos la función en verde para la Feria del libro infantil y juvenil de Talca, con los que trabajamos hace años, y estrenamos el 4 de octubre, el día del cumpleaños de Violeta, justo para sus 100 años, así es que el final fue mágico y recompensado, los niños cantaban las canciones y recorrían el cordel con arpilleras y vestuarios preguntándonos todo acerca de ella, intentando descifrar mitos.

¿Puedes contarnos cómo fue el proceso creativo de “Lágrimas de Agua dulce”?

Este proceso fue toda una experimentación, muy divertida, amplia y paciente también. Lo primero que hicimos fue adaptar el texto. El texto original de Lágrimas de agua dulce, es un texto de teatro del dramaturgo mexicano Jaime Chabaud, quien me cedió los derechos. Yo tenía una adaptación del texto hecho por Perla Szuchmacher, dramaturga y directora de teatro argentina-mexicana, a quien tuve la suerte de conocer, y a quien admiraba por su trabajo en el teatro infantil, su mirada para plantear temas en los niños con una visión de verdad y transversalidad. Tenía entonces la versión unipersonal de ella, contado desde el personaje de la abuela y yo lo adapté para contarlo desde una narradora y que el personaje de la abuela fuera un personaje más.

Con Carolina, comenzamos a trabajar juntas y a conocernos también. Hicimos primero una maqueta, después probamos los muñecos, son 14. Y nos comenzamos a llenar de preguntas, cómo sacarlos, dónde ponerlos, cuál tomar, dónde guardarlos etc.  Todo era desconocido, fueron muchas horas de trabajo, súper riguroso, una verdadera ingeniería. Harto ensayos también. Marce creó tres canciones para este montaje, muy bellas las tres. Y estrenamos el 28 de septiembre del 2013, me acuerdo que ese 18 de Septiembre estuvimos ensayando largo con Marce. Nosotras nos conocemos desde la universidad, y somos bien cómplices de cabeza y de corazón, me hace sentir segura contar con ella en cada proceso.

Cuando llegó el día, estrenamos, descubrimos la magia junto a los espectadores… los niños decían “chaa eso es magia…” y nosotras nos sentíamos felices y tan asombradas como ellos de hacerlos sentir así. Quedó como lo imaginamos un libro en blanco que cubre una historia para descubrirla junto a los espectadores, que emociona.

¿Cómo te preparas en un día de función? ¿Tienes algún vestuario u obra favorita?

Trato de dormir bien y harto… Tomar un buen desayuno, me es muy necesario comer bien, las funciones son cansadoras. Llego con harto tiempo de anticipación, para ver todo lo técnico, que todo ande bien, sino para solucionarlos. Sentirme tranquila con todo lo necesario para cuidarme y cuidar al público. Luego estiro el cuerpo, lo despierto y generalmente realizo un calentamiento vocal.

La verdad todos los espectáculos me regalan algún sentimiento que me agrada mucho volver a sentir al relatarlos. Belisario es puro goce, diversión.  Cuentos a la rueda es complicidad y carnaval. El faldón de Violeta es un tributo, y me encanta honrar su historia. Viaje a la mar, que es nuestro último montaje, es un viaje hermoso, mágico, conmovedor. Lágrimas… quizás es el que más me gusta, por su profundidad, porque la historia es una crítica al sistema neoliberal y al poder, pero en un relato para niñ@s, contado de una manera lúdica, sutil, con belleza y con mucha profundidad, nadie sale indiferente después de verla. Emociona y yo cada vez que la cuento me emociono también.

¿Tienen algún otro proyecto en mente o que hayan estrenado ultimamente?

Quisiera contarles acerca de Viaje a la mar, nuestro último espectáculo, que está inspirado en el libro La montaña, de la autora argentina de Liliana Cinetto. Es la historia de una montaña que quiere ir a conocer el mar. Es un montaje que hicimos con la técnica de reutilización textil. Entre vestuario y muñecos, reutilizamos 45 prendas. Fue un proceso largo también, lo ideamos en marzo del 2018 y los estrenamos en julio del 2019. Valió la pena, la historia quedó hermosa, es una invitación a cuidar el mar. Nosotras, que somos de Valparaíso, nos hace sentido promover el cuidado  del mar, nos acompaña día a día, y no solo eso, nos cura y nos da paz.

Por último, nosotras entendemos lo diverso como todo aquello que nos parece distinto a nuestra realidad y entorno. ¿Cómo lo entiendes tú?

La realidad es lo que ven mis ojos, y tus ojos no ven lo mismo que los míos… y así lo diverso es infinito.

Yo miro con toda mi historia adentro, y tú con la tuya… me alucina pensar como lo vivido nos va marcando para cada acción y para cada reacción.

Conoce más de su trabajo aquí: http://alumbracreando.cl/

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