La joven tejedora

“Hilo claro, para comenzar el día. Delicado trazo color de luz, que ella iba pasando entre los hilos extendidos, mientras afuera la claridad de la mañana dibujaba el horizonte. Después, lanas más vivas, cálidas, iban tejiendo, hora a hora, en un largo tapiz que no acababa nunca. Tejer era todo lo que hacía, tejer era todo lo que quería. ”

La joven poseía un don y con su telar, nada le faltaba. Si sentía hambre, tejía un lindo pez esmerándose en las escamas. Y he ahí, el pez aparecía en la mesa listo para la cena. Manejando la lanzadera de un lado a otro, moviendo los grandes peines del telar hacia delante y hacia atrás, los paisajes tejidos carecían de susurros y, en el silencio, la joven clamaba por oír una voz que le hiciese compañía. Deseó alguien en quién acurrucarse y sin pensarlo comenzó a urdir lanas nuevas. Poco a poco del tapiz emergió un rostro barbudo, un cuerpo emplumado y unos zapatos lustrados tan reales como lo quiso. Compartir aquello que parecía amor le resultó una simple quimera; su independencia y su mágico poder se vieron coartados por las continuas exigencias materiales de su príncipe amado. Nada era suficiente y cada orden era mayor a la anterior, mientras afuera la nieve caía y ella ni tiempo tenía de llamar al sol. Su tristeza le pareció mayor que el palacio, que los criados y los carruajes, entonces quiso volver a estar sola y destejió uno a uno, los caprichos de su marido.

Marina Colasanti, nos presenta como protagonista a una muchacha que se pasa los días hilvanando el tiempo entre fibras, telas y bastidores. Le concede al arte del bordado, el poder de crear todo cuanto la joven pudiera imaginar. Embellecer el blanco de la tela, con la determinación del oficio, para construir su propio presente. Coloreando el día con hebras y tardes luminosas cosidas a la trama. La autora nos lleva hacia un territorio mágico, poblado de fantasía y personajes arquetípicos propios de los cuentos de hadas. Se vale de la metáfora del bordado para reflexionar sobre la autonomía y libertad de todo ser humano, y cuestionar el materialismo, ejerciendo una fuerza antagónica, representada por el añorado príncipe que lejos resultó de ser encantado, pues sólo cayó en ordenanzas banales y exigencias para su consumo, aspirando a ser un hombre rico, olvidando el amor y el respeto por la individualidad de la joven, dueña de una voz sensible pero capaz de hacer uso de su poder para deshacer aquella situación que sólo tristeza le dejaba. 

El texto está visualmente acompañado de la digitalización de bordados, sin perder la riqueza de la textura: puntos en relieves y sobre retazos propios de la materialidad. El uso de los colores le dan sentido a la narrativa del cuento, reforzando las emociones de la joven tejedora a lo largo de las páginas. La historia además, recoge esa fuerza colectiva de los cuentos de hadas, escritos para hallar respuestas a preguntas que continúan inquietando al ser humano. Por lo general, en los cuentos de hadas, el hombre se enfrenta a fuerzas sobrenaturales que son manifestaciones de un poder que está más allá del mundo real o fuera de su alcance. En la mayoría de estos cuentos no aparecen precisamente hadas, más bien se narran aventuras que tienen que ver tanto con el mundo real como con el sobrenatural, protagonizadas por princesas y príncipes valientes, ogros, gigantes, dragones, troles, madrastras, hadas madrinas, entre otros. Otorgándole la posibilidad de muchísimas lecturas.

Por último, y recogiendo el sentido de este #leamos Marina Colasanti, es además, una de las precursoras del feminismo en su país, quien empodera a la figura femenina, en este caso, a la muchacha, al destejer su matrimonio poco feliz. Incentivando el pensamiento crítico entre las y los lectores para que con sus lecturas cuestionen su propio futuro. 

¿Y tú qué desearías si pudieses hacer realidad tu sueño con un telar?

Sobre la autora:

Marina Colasanti es una de las autoras brasileñas más connotadas dentro de la Literatura infantil y juvenil. Nació en Etiopía en 1937, mas pasó parte de su infancia en Italia y luego en Brasil, donde vive hasta hoy. Es escritora, artista plástica, periodista, publicista e ilustradora, su obra ha trascendido dentro y fuera de su país. Ha escrito más de una treintena de libros para niños, jóvenes y adultos, siendo varios de ellos traducidos al español. Con gran singularidad ha dominado diversos géneros literarios, desde cuentos, poesías, crónicas, ensayos, producciones en prosa, donde combina temas como el amor, el arte y los cuentos de hadas. Incluso ha ilustrado algunos libros propios.

Una idea toda azul, su primer libro de hadas, fue nombrado como el Mejor Libro para Jóvenes de la Fundación Nacional del Libro Infantil y Juvenil de Brasil en 1979, demostrando una talentosa pluma que seguiría sumando reconocimientos. Ha sido galardonada por premios como el Jabuti de Poesía y Los Mejores Libros para Niños y Jóvenes del Banco del Libro; recientemente en el 2017, fue la ganadora de la XIII tercera edición del Premio Iberoamericano SM de Literatura Infantil y Juvenil, siendo destacada por el jurado “Por la calidad literaria de su obra expresada en el rico lenguaje poético, el elogio a la fantasía y el uso y dominio de lo simbólico; la relectura valorativa del cuento de hadas; y la construcción de personajes profundos, bien consolidados y con un gran mundo interior”.

Otros títulos de Marina Colasanti:

Título: La joven tejedora

Autor: Marina Colasanti

Bordadoras: Las Dumont

Editorial: Global Editora

Año publicación: 2003

Colección: Marina Colasanti

Traducción: Mario Merlino

Sobredibujos: Demóstenes Vargas

Clasificación: Libro Ilustrado

Edad recomendada: Los que leen / De 9 años en adelante.

Temas: Amor, felicidad, imaginación, trabajo, materialismo, consumo, oficio, hilos, bordados, libertad.

Si quieres conocer más sobre la autora revisa su web https://www.marinacolasanti.com