Marcel

Tenía los ojos grandes del color del cielo, brillantes y abiertos, en los que quedaban suspendida la belleza de las cosas, como una red de peces en el océano azul. Quería verlo todo, capturar la caída del último copo de nieve, perpetuar la luz del sol cuando se esconde, ese delgado hilo tras el horizonte. En otoño se sentaba sobre la banca del patio del colegio, y aparentaba fumar una pipa, que no era más que una flor que se asemejaba una pipa, la pipa de Duchamp, el niño”.

Marcel, il bambino con la scatola verde, es la historia de un niño de rostro delicado y finamente esculpido, de ojos penetrantes que lo verían todo. Que amaba las galletas y barras de chocolate suizo, su comida favorita. Que le gustaba disfrazarse con un sombrero y un abrigo. Dibujar círculos, espirales y bigotes, bigotes largos, curvos sobre los labios de aquellos rostros femeninos que aparecían en las revistas del barbero. Que recogía objetos abandonados que aparecían cerca del río. Cuántas palabras inventaba, cuántas palabras desmenuzaba como si fuesen terrones de azúcar, para darle nombre a sus artefactos, como aquella caja verde, ese museo portátil que le daría vida a sus objetos más queridos. El mundo giraba demasiado rápido alrededor de él y necesitaba registrarlo como una gran sala de juegos, moverse hacia ciudades desconocidas, encontrar nuevas personas, nuevos secretos. Incluso cuando creció, decidiría que siempre habitaría ese tiempo, buscando figuras entre las nubes, comiendo galletas y chocolate, jugando como si la vida fuese una partida de ajedrez metiendo sus ideas en una pequeña maleta.

 

La propuesta de Daniela Iride Murgia nos lleva a descubrir a través del relato, la infancia del artista Marcel Duchamp. Un retrato inventado del pequeño Duchamp, la interpretación visual que combina aspectos biográficos con textos que narran pasajes y observaciones propias de un niño –también como Marcel– pues no hay idea sin recuerdos. Un acercamiento hacia la cotidianidad de ese espacio infantil en dónde vemos cómo se relaciona con su entorno, cómo coleccionaba cosas o cómo ideaba juegos con su mejor amigo, de cómo daba nombre nuevos y distintos a los objetos en desuso que encontraba, aspectos que se sustentan con la fuerza interpretativa en cada ilustración.

Daniela juega con detalles de la obra de Duchamp y los coloca en un plano representativo, utilizando elementos del trazo, de la técnica, del color en las imágenes que acompañan cada página. Rayas, colores fuertes, puntos, espirales, bigotes conforman los espacios de la realidad de ese niño que inventaba, que ponía el ojo como un mecanismo para registrar el mundo, como un juguete, de ahí que todas sus obras tengan un fuerte componente lúdico, detalle que nos permite conocer más de la obra de Duchamp, ayudándonos a identificar nuevos rasgos del artista.

El uso del color como eje que nos propone leer el arte de un artista a través del estudio y la proyección de su infancia, nos presenta un recorrido visual de principio a fin, desde la portada, las guardas hasta la última página que  cierra la lectura con un texto que va dirigido al lector, donde se presenta a Marcel Duchamp, el artista, un ser extremadamente inteligente, de una inteligencia seria y divertida como la de los niños, una inteligencia libre para expresarse a través de palabras, signos, gestos y juegos. Página que además reúne las obras más celebres de Duchamp, con su respectivo título y año de creación, obras que también aparecen durante todo el libro, como parte de cada ilustración, como si fuese un busca y encuentra. Los colores elegidos para las ilustraciones transitan entre los primarios amarillo, rojo, azul y también verde; colores del modernismo, de las vanguardias, de la expresión y del gesto artístico, subversivo e innovador de Duchamp, pues sólo un genio podría revolucionar el mundo con una rueda de bicicleta.

Finalmente, este libro es una invitación a mediar el arte, imaginar que la vida es un gran sala donde jugar, donde niños y niñas pueden cambiar el mundo, transformarlo a través del arte, la creatividad y la curiosidad.

Otros títulos de la autora:

Título: Marcel, il bambino con la scatola verde

Autor: Daniela Iride Murgia

Ilustrador: Daniela Iride Murgia

Editorial:Topipittori

Colección: Ilustrati

Año publicación: 2018

Clasificación: Álbum Ilustrado

Edad recomendada: Los que han empezado a leer / De 6 a 8 años

Temas: Marcel Duchamp, artista, infancia, curiosidad, creatividad, arte, obra.

 

Si quieres conocer más sobre su obra y proyectos, esta es su web: http://www.danielairidemurgia.com