Ratón de biblioteca

¿Te haz fijado cómo entra la luz en una tarde soleada de invierno? ¿Cómo rebota sobre aquél estante, ese modular donde coexisten libros pequeños, gruesos, leídos y otros que esperan serlo? La luz se adhiere hacia el espacio donde se han apilado títulos y autores. Te acercas, alcanzas uno. Lo abres y sin más, te pierdes entre sus páginas.

“La casa se abre con reverencia hacia cada uno de sus rincones. Me llama aprovechando que arriba papá y mamá duermen la siesta. Yo me escabullo en puntas de pie hacia la biblioteca. Elijo un libro y leo”. 

La obra de Luciana De Luca nos presenta un viaje hacia nuestra infancia. Nos fijamos en el personaje de la niña, la pequeña protagonista que recorre en puntas de pie la casa. La seguimos como espectadores/lectores, sin perder de vista a la niña con quien nos reconocemos –tampoco a los gatos que pululan junto a ella–. Escudriñamos en nuestros recuerdos, hacia el momento donde decidimos leer aquel libro, ese título con letras azules sobre la portada blanca, quizás negra, repasamos nuestras lecturas y lentamente aparecen frases subrayadas y personajes entrañables, con los que seguramente nos identificamos más de una vez. Por segundos, nos quedamos suspendidos sobre la imagen de un conejo blanco apresurado, o la de un niño y su planta, o de unos piececitos azulosos de frío; como en los créditos de una película, lentamente van apareciendo nombres de personajes sobre el lienzo negro de nuestra memoria. 

La lectura –como dice Michèle Petit– tiene mucho que ver con el espacio. Leer o estar en compañía de libros sirve para encontrar otro tiempo, una pausa. Encontrar un lugar privilegiado para anidar y refugiarse. Desplegar la posibilidad de transitar hacia páginas que leímos sentados en alguna parte, sin distraernos; historias que escuchamos en voz alta antes de dormir, que nos cobijan entre sueños y hojas de roneo. Porque leer también es sentirse a salvo.

La autora se detiene en  –la relación libro/ lector – ese preciado objeto por el que accedemos a un mundo inventado por otros y también por uno. La niña, la pequeña ratón de Biblioteca atraviesa el umbral de lo real accediendo al texto, a las palabras que se tejen y destejen. Describiendo la acción de elegir y alcanzar los primeros libros de una biblioteca, y luego a más, a infinitos libros, algunos con dibujos, otros serios, donde las palabras corren como hormigas por las páginas. Largos y misteriosos. Livianos y veloces. Algunos como enredaderas que atrapan. Otros como el viento que nos remontan lejos, muy alto. Reforzando el poder de la lectura. “Cuánto más leo, más grande se hace el mundo, viajo sin abrigo ni sombrilla. Nunca estoy sola: Llevo tanto conmigo…

Desde la portada, la contraportada, pasando por las guardas la obra desarrolla un lenguaje visual que complementa al texto narrativo, generando una segunda capa de lectura. La imagen refuerza la palabra escrita a través de un universo colorido, definido por la riqueza cromática propuesta por las ilustraciones de Cynthia Alonso, logrando interpretar y definir la caracterización de la protagonista, el trayecto que se inicia con la primera palabra, un escape hacia el lugar donde las tipografías se elevan, toman volumen y crecen con su lectura. La ilustradora argentina se vale de la técnica mixta alternando una definida paleta (colores que nacen desde el amarillo, azul y verde), donde cada doble página despliega nuevos trazos orgánicos: detalles sobre el fondo como sombras de animales, plantas, medios de transporte, libros, sumando diversas texturas al relato. No en vano una de las ilustraciones (la que aparece en el encabezado de este post), fue seleccionada en el catálogo de Latin American Illustration 2019.

Un libro para colocar en la mesita de luz para antes de conciliar el sueño, para leer a niñas y niños en el jardín, en la cocina, en el aula. Para dejarse envolver al ritmo de las palabras, en la voz que nos lee, ser lectores y preguntarse ¿Cuáles son esas historias con la que viajamos incluso mientras dormimos?.

Recientemente, este título ha sido traducido al inglés por Interlink Publishing (Crocodile Books), bajo el título de “The Reader”. En Chile puedes encontrarlo acá y en Barcelona, aquí.

Otra edición en la que Luciana ha colaborado:

Título: Ratón de Biblioteca

Autor: Luciana De Luca

Ilustrador: Cynthia Alonso

Editorial: Periplo Ediciones

Año publicación: 2019

Clasificación: Libro ilustrado

Edad recomendada: Los que han empezado a leer hasta el  infinito

Temas: Libros, lectura, imaginarios, imaginación, lectores/as, historias, novelas, cuentos, autores, estantes, bibliotecas, viajes.

 

Si quieres conocer más sobre su autora e ilustradora éstas son sus web:

http://www.emmayrob.comhttp://www.cynthia-alonso.com